Que ver en las bardenas reales

Que ver en las bardenas reales

Bardenas reales juego de tronos

Las Bardenas Reales son un espacio único en España y de unas dimensiones (más de 40.000 hectáreas) que hacen difícil conocerlo en su totalidad. Hemos querido elegir 4 lugares emblemáticos que consideramos imprescindibles a la hora de acercarse a ellas por primera vez.

Muy posiblemente, la Castildeterra sea el elemento más fotografiado de Bardenas Reales. Todo un icono que explica, de un vistazo, cómo se alternan los estratos arcillosos y los areniscos y cómo, estos últimos, protegen a aquellos de la erosión.

Más que la estatua en sí, la relevancia de este monumento viene dada por lo que representa. Desde hace siglos, los pueblos de los alrededores (con derecho a lucro) pueden pastar con su ganado en las Bardenas. En el caso de los valles de Roncal y Salazar, esto ha dado lugar a movimientos trashumantes que aún hoy existen y que han condicionado la vida de estos ganaderos.

Las formaciones en forma de rueda plana son frecuentes en las Bardenas. De todas ellas El Rallón es sin duda la más impresionante. Un inmenso llano con las aristas cortadas a pico dando lugar a paredes de vértigo.

Mapa de las Bardenas Reales

Si quieres disfrutar de una experiencia en las Bardenas, ya sea en familia, con tu pareja, con tus amigos o solo, una visita guiada con nuestros vehículos es la mejor opción. Combina la conducción de vehículos todoterreno como buggies y 4×4 con un paisaje espectacular.

La Ribera de Navarra ofrece un paisaje muy característico y su naturaleza es tan diversa que en pocos minutos se pasa del espectacular paisaje semidesértico de las Bardenas Reales a los fértiles valles del Ebroriver, sin olvidar los olivos y viñedos del valle del Queiles y Alhamarivers.

Las bardenas reales

Declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, Las Bardenas Reales son un parque natural de 42.500 hectáreas de belleza salvaje y paisaje semidesértico situado en el sureste de Navarra, cerca de Tudela. Un espectáculo sin precedentes que, a pesar de su aspecto árido, conserva grandes valores naturales.

Dentro de las Bardenas Reales podemos distinguir tres zonas diferenciadas: Bardena Blanca (muestra un paisaje desértico de cabeceras erosionadas, largas extensiones de llanura y pronunciados barrancos como el del Pisquerra), El Plano (meseta de unos cien metros de altura con suaves elevaciones y espacios dedicados al cultivo) y la Bardena Negra (llena de matorrales y bosques de pino carrasco que oscurecen el paisaje. Limita con Aragón y tiene ríos que discurren por el fondo de los barrancos).

Para observar las diferencias entre estas tres zonas, es recomendable acercarse a los miradores de esta Reserva de la Biosfera. Por ejemplo, las mejores vistas de la Bardena Blanca se obtienen desde el Alto de los Aguilares.

Existen dos rutas autorizadas para acceder a las Bardenas Reales en coche: una por el norte, la pista que parte de la carretera de Carcastillo a Figarol; otra por el oeste, que tiene acceso a la localidad de Arguedas a través de una pista asfaltada. El resto de los accesos existentes sólo están permitidos para las bicicletas.

El tiempo en las Bardenas reales

Se encuentra en el sureste de Navarra limitando con Aragón y en el centro de la inmensa cuenca que es el Valle del Ebro y está delimitado por las cordilleras Ibérica y Pirenaica. El Parque Natural de las Bardenas Reales es un terreno esculpido durante millones de años por la erosión. Su origen se remonta al Terciario, cuando la colisión de las placas europea e ibérica dio lugar a la formación de los Pirineos, la Cordillera Ibérica y la Sierra de los Catalánides, creando entre ellas una inmensa cuenca cerrada sin acceso al mar a la que los cursos de agua de estas montañas bajaban con tal fuerza que erosionaban las laderas sobre las que caían, arrastrando gran cantidad de materiales que luego se depositaban en las paredes y fondos de los lagos y pantanos que se formaban en la cuenca. Hace diez millones de años esta cuenca se abrió por la costa catalana y el agua que se acumuló encontró desagüe en el Mediterráneo, surgiendo así el río Ebro y comenzando el proceso erosivo de los materiales acumulados hasta entonces. El paisaje de las Bardenas Reales que hoy se contempla es el formado por los depósitos de materiales procedentes de aquellas montañas, cincelados después por el verdadero artífice, una intensa erosión. El agua y el viento han tallado estas sorprendentes formas. La mano del hombre tampoco ha sido ajena en las Bardenas donde se han encontrado yacimientos arqueológicos que demuestran la presencia humana en la zona ya en la Edad del Bronce y del Hierro.